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viernes, 10 de noviembre de 2017

RESEÑA: Forest of a thousand lanterns - Julie C. Dao

Si hay algo peor que pisar un charco de agua llevando calcetines, es que un libro que esperabas como agua de Mayo te decepcione. A ver, hay más cosas. Quedarte sin datos antes de un viaje o abrir una caja de galletas y que esté llena de hilos. Pero LITERARIAMENTE y no literalmente, esto es un asco.



Xifeng tiene dieciocho años y es preciosa. Las estrellas dicen que su destino es ser Emperatriz de Feng Lu, pero solo si abraza la oscuridad de su interior. Creciendo como una pueblerina, Xifeng anhela lograr el brillante destino que su cruel tía, la bruja Guma, ve en sus cartas de tarot. ¿Pero es el precio del trono demasiado alto?

Para llegar allí deberá rechazar al joven que la ama y usar la magia que corre por sus venas; magia que se alimenta de los corazones que ella devora. Porque el dios que la ha enviado en ese viaje no estará satisfecho hasta que su poder sea absoluto.

No, no me ha gustado Forest of a thousand lanterns. Hay salvables algunas cosas, como el worldbuiling: me han gustado la magia, el entorno del palacio, los lugares. Las relaciones entre personajes eran complicadas y muy ambivalentes, me encanta el personaje de la emperatriz y su hijo, además de las concubinas. Pero Xifeng, ugh. UGH. Si el personaje principal no tiene coherencia, apaga y vámonos.

Me ponía nerviosisima su paranoia con quien era su enemiga, su indecisión sobre viajar a palacio, y su tira y afloja con Wei (que por cierto, si un punto de conflicto es que tiene que renunciar al hombre que ama, igual estaría bien que nos demostrasen que le ama, o qué). El romance en general es un peñazo y la voz interior de Xifeng me ponía negra. Sus "planes", planes con comillas porque colega, vas sin frenos y a lo loco, no tenían ni pies ni cabeza y solo se salva en todos los momentos remotamente interesantes porque alguien intercede por ella. 

Y esa es otra, la trama. No he visto nada tan aleatorio jamás. Iba yo por el bosque, tralará, tralará, y me aparecen unos demonios con cara de caballo y me llevan a su reina y me miro en su charca y oye, que igual voy a ser emperatriz, yo que sé. Y yo cómo. Qué. QUÉ.

Me prometieron una antiheroina y a la heroina casi me doy yo para terminar esto.

Luego mejora un poco, cuando la trama empieza a desarrollarse en el palacio imperial y ha envidias y secretos y apuñalamientos por la espalda, tanto literales como no literales. Pero esta también trae el flirteo con el emperador y en serio, ¿cómo de básicos son los hombres? ¿Se enamoran de la primera criada guapa que repite los rumores de política que han oido, o qué? Oye que aquí a una servidora le flipan las movidas de politiqueo en los libros de fantasía y decir "si ayudas a este país, el otro con el que tiene una disputa se ofenderá" no es una teoría muy complicada ni muy inteligente. Xifeng no aporta nada, A NADIE y me la quieren vender como súper educada porque recita dos poemas y sabe tocar la lira o no se qué mierdas toca. Las narices me toca a mí. *respira hondo*

ES QUE YA NO SE PUEDE CONFIAR EN NADA EN ESTA VIDA, PEÑA. NI SIQUIERA EN LIBROS CON PREMISAS GUAYS DE EMPERATRICES COMIENDO CORAZONES.

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